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viernes, 16 de octubre de 2015

LA IMAGINERIA DE LA PASIÓN EN ESPAÑA. CRISTO ATADO A LA COLUMNA. AVILA


Imagen.- Santísimo Cristo atado a la Columna.
Autor.- Gregorio Fernández.
Fecha.- Entre 1.632 - v1.634
Lugar de culto.- Altar de la Iglesia del Convento de Santa Teresa, popularmente conocido como la Santa en Ávila (España).

    En los cuatro evangelios encontramos la escena de la Flagelación del Señor, pero ninguno de los cuatro, nos informa como sucedio la misma, tan solo dan una breve pincelada diciéndonos que Pilatos mando azotar a Jesús, mientras que otros dicen, que fue el preludio al camino del Calvario, de Jesús con la Cruz sobre sus hombros. La tortura de la flagelacion era una de las más crueles que han existido nunca y que en algunos casos llego a provocar la muerte del reo. 

     Un día del año 1.533, la Madre Teresa de Ahumada, como ella misma cuenta en su libro de la Vida9,1: "Acaecióme que, entrando un día en el oratorio, vi una imagen que habían traído allá a guardar, que se había buscado para cierta fiesta que se hacía en casa. Era de Cristo muy llagado y tan devota que, en mirándola, toda me turbó de verle tal, porque representaba bien lo que pasó por nosotros. Fue tanto lo que sentí de lo mal que había agradecido aquellas llagas, que el corazón me parece se me partía, y arrojéme cabe El con grandísimo derramamiento de lágrimas, suplicándole me fortaleciese ya de una vez para no ofenderle".

     El 12 de marzo de 1.622 el Papa Gregorio XV canoniza a Santa Teresa de Jesús. Sobre las ruinas de la casa natal de esta, en la ciudad de Avila, lugar, donde según la tradicción nació. Comienza a levantarse el año 1629 un Convento de Frailes Carmelitas, que se inaugura un 15 de octubre del año 1.636. La comunidad religiosa allí asentada dan gran importancia al encuentro de Santa Teresa con aquel Cristo tan llagado, que denominan como la conversión de la Santa.

     Gregorio Fernández, es sin duda, el gran escultor del barroco castellano, de sus manos salieron grandes imágenes que hoy son objeto de devoción por toda Castilla, en todas las ciudades o pueblos de esta hay una imagen que se atribuyan a la gubia de este, su fama se extiende por toda Castilla, de pueblos y ciudades llegan encargos a su taller.

    Mientras el Convento esta en obras, la comunidad que en él habría de vivir, decide encargar al gran autor castellano un grupo escultórico en el que se debería representar a Jesus atado a la Columna y a la Santa abulense de rodillas ante él. La comunidad conocía no sólo aquella aparición del Cristo muy llagado sino la devoción que esta tenía a Jesús en este momento de su pasión, y que ella misma nos ha legado en el libro de su Vida: "Pues tornando a lo que decía, de pensar a Cristo a la columna, es bueno discurrir un rato y pensar las penas que allí tuvo, y por qué las tuvo, y quién es el que las tuvo, y el amor con que las pasó” (Vida 13,13). Gregorio Fernández, cuando recibe el encargo, se encuentra en los últimos años de su vida, recordemos que fallecerá en 1.636; enfermo, Acepta el encargo y crea este magnífico grupo que nunca estuvo, como fue concebido, ya que la imagen del Cristo se coloca la nave de la Epistola de la Iglesia del Convento de la Santa, y la imagen de Teresa en la Capilla de su nacimiento en la misma iglesia. Cuenta la tradicción, que Gregorio Fernández para tallar al Señor de la Columna de Avila, se retiro durante una semana, leyendo los escritos de Santa Teresa, para penetrar en el espíritu teresiano, sin duda, aquella semana dio un gran fruto en esta obra. El Conjunto debio de ser concebido tal y como nos es presentado en esta fotografía del año 1.930.




     Para muchos estudiosos de la obra de Gregorio Fernandez nos encontramos ante una de las grandes obras maestras de madurez de este escultor. Cristo, aparece de pie, atado a la Columna, con el cuerpo muy herido, Varón de Dolores. La boca abierta, los ojos mirando, con gran pena al cielo, buscando el consuelo del Padre del cielo. Las manso en tensión, en especial la mano derecha, la sangre corriendo en abundancia por la espalda del Señor y por otras partes de su Cuerpo. El cuerpo ligeramente inclinado hacía delante, tal vez por el peso de los golpes que ha recibido en la espalda, que como ye he dicho con anterioridad aparece con muchas heridas, completamente rota la espalda por la fuerza del instrumento usado para la tortura. Los golpes de los azotes quedan reflejados en la espalda, de los cuales fluyen rios de sangre que cubren todo el Cuerpo de sangre. Sangre en el torso, en los hombros, en las rodillas, incluso aparecen pequeños riros de sangre en la frente del Señor, En uno de los labios se abre una pequeña herida. El paño de pureza no tiene ningún nudo, mostrando un pequeño movimiento, machado en algunas partes por la sangre que ha sido derramada del cuerpo de Jesús. 

      Durante algunos años esta gran imagen salía procesionalmente a las calles de Avila,  durante la Semana Santa. Desgraciadamente desde la decada de los sesenta o setenta del siglo pasado, se decidio, que ante el gran peligro que corría la talla, a causa de la metereología abulense, pudiera sufrir daños irrepàrables, no volviera a salir a la calle. Quedando en su altar, para la devoción de muchos abulenses y admiración de cuantos visitan la Casa Natal de Santa Teresa. 

        No hace muchos años, los frailes carmelitas de este monasterio abulense, decidieron que debían de dar más a todos aquellos peregrinos, que venían a la ciudad de Avila, y en especial a su casa buscando la huella de Teresa, para ello se creo en el Convento de la Santa un Museo Teresiano para el que se encargo una reproducción de este grupo escultórico, que en la actualidad un domingo de Cuaresma sale en procesión por las Calles de Avila, en una Procesión que recuerda la devoción de Santa Teresa a la Pasión del Señor. Y en el que podemos ver como fue concebido esta Visión o Extasis de Santa Teresa en el siglo XVII.


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