Páginas vistas en total

sábado, 24 de octubre de 2015

LA IMAGINERIA DE LA PASIÓN EN ESPAÑA. SANTÍSIMO CRISTO DEL CAÑO DEL BARCO DE ÁVILA (AVILA)


Imagen.- Santísimo Cristo del Caño.
Autor.- Desconocido.
Fecha.- 
Técnica.- Madera Policromada.
Lugar.- Ermita del Santísimo Cristo del Caño del Barco de Ávila (Ávila)

      En los antiguos señorios de Valdecorneja, en la Villa del Barco de Avila en la provincia de Avila, se levanta una ermita, en la ribera, junto al Río Tormes, en ella se rinde culto a la imagen de un Cristo Crucificado que llaman del Caño y es el Patron de esta localidad abulense.

      En  una fecha ideterminada del siglo XII, el Tormes, siempre caprichoso con el Barco de Ávila, tuvo una gran crecida que arrastro consigo, no sólo troncos y ramas u otras inmundicias, sino que también aquel lejano día, llevo consigo una imagen de Jesús clavado en la Cruz, que quedó depositada en la orilla izquierda del río, frente al pueblo. Unosbarcenses, que así se llaman los habitantes de este pueblo, regresaban a sus hogares de sus huertas, cuando, sorprendidos, hayaron aquel crucificado en la orilla del Tormes, llamaron a otros vecinos y acudieron al cura párroco de esta localidad, quien decide el traslado solemne de la imagen a su igleisa parroquial. Organizada aquella procesión, la imagen quedo en la Iglesia Parroquial. Paso la noche, llegó la mañana, y el sacerdote acude a orar al templo, al entrar sorprendido descubre que la imagen ha desaparecido. Sale de la iglesia, contando a los vecinos el extraño suceso. ¿Qué puede haber ocurrido?. Algunos vecinos acuden a sus huertas y descubren en el mismo lugar, donde el día anterior descansaba el Cristo, de nuevo la imagen. Corren al pueblo a contar lo ocurrido. De nuevo se organiza una procesión para trasladar el Crucificado a la iglesia parroquial. De nuevo una solemne procesión trae al Cristo a la iglesia parroquial y de nuevo llega la noche, la puerta de la iglesia se cierra y algunos vecinos hacen guardia, por turnos, velando que nadie entre ni salga de aquel lugar. Pero, a la mañana siguiente, al abrirse la puerta del templo, disgustados los vecinos comprueban que la imagen ha vuelto a desaparecer, volviendo aquellos hortelanos de la ribera asegurar que la imagen, de nuevo, descansaba en la orilla del Tormes. Reunido, en reunión extraordinaria, el Concejo y el Parroco, se decide levantar una ermita en el lugar, donde la imagen ha aparecido, interpretando así, el deseo del Cristo. Tomando la imagen el nombre de Santísimo Cristo del Río.



      Los siglos siguientes a la aparición de la imagen van a traer consigo una importante crisis en su devoción, poco a poco los barcenses dejan de implorar la protección de su Cristo. Crisis que viene aumentada por la "canonización" de un paisano suyo, llamado Pedro del Barco. La ermita podríamos afirmar que queda olvidada, llegando a declararse en estado de ruina en el año 1.672. De nuevo, se reune el clero parroquial con el Concejo de la Villa, con un único propósito levantar la vieja ermita, para dar en un lugar digno culto a aquella imagen del Cristo del Río. Durante las obras, se va a producir un nuevo milagro, que aumente la devoción del pueblo a su Cristo. Debajo del altar donde se daba culto a este Crucificado aparece un gran chorro de agua, los vecinos consideran milagrosa aquella agua. Se decide cambiar la advocación de la imagen por la del Santísimo Cristo del Caño, colocándose a los pies de la ermita una fueta con tres caños.


    Quien se postra ante la imagen del Santísimo Cristo del Caño, se postra ante una de las imágenes de Crucificado más antiguas del Valle del Tormes, y probablemente de la provincia de Ávila. Afortunadamente la imagen podemos afirmar que se conserva tal y como fue concebida por su desconocido autor en el siglo XII ó XIII. En la que el barroco y sus gustos, han ocultado con un paño de terciopelo el original paño de pureza, una peluca de cabello natural, oculta el original cabello del Cristo del Caño y una corona de plata, ciñe la sien del Señor. 

      Talla de tamaño natural, que como he dicho anteiormente, se desconoce su autor, representa al Señor en la Cruz, Unido a ella por tres clavos: dos en cada mano y un tercero une los dos píes a la Cruz, estando colocado el píe derecho sobre el izquierdo, quedando este al madero. La cabeza ligeramente inclinada hacía el lado derecho, los ojos, semiabiertos, la caballera original cae a ambos lados de la cabeza, la boca entreabierta, como si hubiera quedado helado el último grito del Señor, antes de expirar. La Pasión en este Cristo castellano queda simbolizada en pequeñas muestras de sangre que el autor ha puesto en las heridas de los pies y de las manos, en la herida del costado y de la corona de espina, en los hombros, producidas, según la tradicción por el peso del madero de la Cruz, en el Camino del Calvario. La fe del pueblo ha querido que su Cristo en la Cruz, represente el momento previo a ser descendido de la misma, un sudario blanco, recuerda aquel con el que Nicodemo y José de Arimatea descendieron a Jesús del Árbol de la Cruz, la tarde del Viernes Santo. 

       El Santísimo Cristo del Caño del Barco de Ávila podríamos afirmar que pertenece a un románico tardio, con influencias góticas. Cristo no aparece como Rey en la Cruz, como ocurre en el románico, sino que es mostrado como Varon de Dolores, el autor intenta con su gubia tallar el cuerpo humano, pero con gran simbolismo: simbolismo que vemos en el torso del señor, donde el torso del Señor es esbozado sin mucho detalle y los rasgos arcaizantes de su pies y manos.

       A pesar de ser una imagen de Crucificado, su fiesta principal se celebra en la actualidad el primer Domingo de septiembre, aunque hasta el siglo XIX se celebraba el día 14 de septiembre. El viernes anterior a ese domingo es trasldada solemente desde su ermita a la Iglesia Parroquial del Barco de Avila, donde permanece hasta el último domingo de octubre cuando es devuelta a su ermita.  

        







No hay comentarios:

Publicar un comentario