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domingo, 19 de junio de 2016

IMAGINERIA DE LA PASIÓN EN ESPAÑA. SANTÍSIMO CRISTO DEL AMOR DEL PUERTO DE SANTA MARÍA


Imagen.- Santísimo Cristo del Amor.
Autor.- Desconocido.
Fecha.- Mediados del Siglo XVIII, realizado, según algunos autores hacía el año 1.750
Lugar de Culto.- Monasterio de San Miguel Arcángel del Puerto de Santa María (Cádiz)

       El sueño de un Sacerdote, una visión nocturna de un religioso, dio a Andalucia, una de las imágenes más dramáticas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Andalucía acostumbrada a mirar al Señor lleno de dulzura en su Pasión, puede contemplar gracias a esta visión, a este sueño; un Cristo que tiene con crueldad esculpida en su cuerpo las heridas de la Pasión.

          En el siglo XVIII ocupa la sede arzobispal de la ciudad de Sevilla Jaime de Palafox y Carmona, quien introduce en la ciudad de Sevilla la devoción a Santa Rosalía. Fundando en la capital del Guadalquivir el Monasterio de esta Santa italiana, monasterio que pertenecerá a la Orden de Monjas Pobres Capuchinas, formando la primera comunidad religiosa cinco monjas, que el Arzobispo sevillano traerá de la ciudad de Zaragoza. Una de aquellas primeras monjas capuchinas es Josefa Manuela de Palafox y Carmona, hermana del prelado sevillano. En el convento de Santa Rosalía, Sor Josefa Manuela sentirá en su corazón la necesidad de fundar un nuevo Convento en Andalucia, en concreto en el Puerto de Santa María, fundación que no verá realizada. Tendrá que ser Sor Clara Gertrudis Pérez la encargada de llevar y concluir la fundación del Convento de San Miguel Arcángel. Entrando en enero de 1.730 en él, las primeras religiosas Pobres Capuchinas trasladadas del Convento de Santa Rosalía de Sevilla. 

          Para cuidar espiritualmente aquella Comunidad Religiosa se decidió nombrar a Don Pedro Ambrosio Villarello, primer capellan del monasterio. Una noche, en sueños, probablemente después de haber visto alguna imagen proveniente de Italia, tuvo un sueño en el que se le apareció el Señor en la Cruz, Jesús estaba muy herido, el cuerpo muy destrozado y muy llagado. Al despertar de aquel sueño, el capellan sintió en su interior la necesidad de dar vida a aquel sueño y encargo a un escultor, cuyo nombre, se ha perdido en la noche de los tiempos, la ejecución de la obra, al verla, dicen que dijo: "aún estaba más destrozado el que yo vi". El sacerdote dona la imagen a la Congregación de la que es capellan en el Monasterio de San Miguel Arcángel del Puerto de Santa María, Cádiz.



           Nos encontramos ante una talla de madera policromada que representa a ls Señor muerto en la Cruz. Unido a ella por tres clavos, dos uniendo las manos al madero y otro uniendo los pies, quedando el pie derecho sobre el izquierdo que es el que descansa sobre el madero de la Cruz. Aqui encontramos la primera caracerística diferencial de este Crucificado: Los pies del Señor, además, de estar sujeros a la Cruz por los clavos, lo están por una soga o cuerda que encontramos alrededor de sus tobillos. La imagen adquiere gran dramatismo en su torso. El autor ha querido demostrar todo el sufrimiento de la Pasión, todo el dolor que sufrió nuestro Señor en un torso, del que se desprende la piel, dejando ver al fiel los musculos, e incluso los huesos de nuestro Señor. El dramtismo se acentúa con la sangre en relieve que bordea la gran herida del pecho. Dramtismo que se refleja también en las rodillas del señor, descarnadas, rotas por las caídas, que al igual que en el pecho nos permiten ver los músculos de esta parte de la anatomía de Jesús. El costado, a parte de la herida, muestra una herida más, la de la lanza de la que brota una corriente abundante de sangre que llega hasta la cadera derecha del Señor, y que podemos ver por la disposición del paño de pureza, nos encontramos ante un paño de pureza de profundos pliegues que se recoge en el lado derecho con un gran lazo y que deja al descubierto casi toda la pierna del Señor. Los miembros de las manos y de los píes estan realizados con gran realismo, y detalle, como queda reflejado en las uñas de los dedos de las dos extremidades del Señor.

      A pesar del dramatismo que irradia la imagen, el Señor aparece con la cabeza inclinada sobre el pecho, en el lado derecho de la imagen, transmitiendo una gran paz. Coronado de espinas, no se ve restos de sangre en el rostro de Jesús. El cabello con raya en el centro, se divide en dos, dejando ver al creyente en el lado derecho del cuello una herida, que nos muestra los tendones del cuello. Los ojos cerrados, la boca cerrada, a pesar de que en algunas partes del rostro del Señor se presiente las huellas de la muerte.

        Las huellas de la muerte, el escultor las ha querido dejar plasmaas en la piel del Señor, una piel verdosa, donde la muerte va afiazandose frente a la vida, y frente a la muerte el color rojizo de la musculatura y partes internas del cadáver del Señor. Nos presenta un Jesús muerto, pero que con la paz que transmite su rostro, como he dicho anteriormente, invita a la oración, a la intimidad, a pesar del drama que se representa en el mismo.
     


         La imagen, desde que llego al Puerto de Santa María, gozo de gran devoción, pero hasta el año 1943 no salió a las calles de su pueblo. Ese año Acción Católica organiza un Vía Crucis que preside el Santísimo Cristo del Amor, las primeras horas del Viernes Santo. En 1959 se organiza la Asociación Piadosa del Santísimo Cristo del Amor, auspiciada por el capellan del Convento de las Capuchinas donde se veneraba.  Al pertenecer la imagen a una congregación religiosa, nunca fue declarada aquella Asociación Piadosa como Hermandad Penitencial, por las autoridades religiosas. La hermandad vestía túnica marrón de estameña, como el hábito de las Madres Capuchinas y capucha blanca. En sus estatutos se recogía la salida penitencial en la Noche del Jueves Santo, haciendo estación de penitencia en el Penal de la Victoria, donde liberarian cada estación de Penitencia un preso. La Asociación sale, por primera vez, el Jueves Santo de aquel año, el Señor del Amor era llevado en una sencilla parihuela y alumbrado por cuatro sencillos faroles o hachones. Tras su paso, por la Carrera Oficial, los hermanos conducían al Señor a las Puertas de la Prisión, donde entraba sólo la imagen, produciéndose uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa de esta localidad gaditana. La imagen del Señor era portada por el patio de la prisión, mientras los presos oraban, cantaban saetas. Desgraciadamente la Asociación nunca pude liberar a ningún preso. Pero cada Jueves Santo llevaba la Semana Santa a aquellos hombres privados de libertad y acercándolos, a pesar de las rejas, a la Pasión del Señor y a la Semana Santa de su localidad.

        Pero en los años sesenta o setenta del Siglo XX, la crisis llegó a la Comunidad de las Madres Capuchinas del Convento de San Miguel del Puerto de Santa Cruz, Era muy costoso mantener un edificio como aquel edificio, por lo que la Comunidad de Religiosas tiene que buscar un nuevo emplazamiento para ellas. La Comunidad se ve obligada a vender algunos bienes, para poder concluir las obras del nuevo monasterio, donde se trasladan el día 10 de octubre de 1.975. En esta época, la Asociación desaparece, y tras algunos años, en los que el Santísimo Cristo es sacado en procesión, Al final la imagen quedara de nuevo presidiendo el Altar Mayor del Nuevo Convento de San Miguel, donde en la actualidad recibe la devoción de su pueblo pero no sale a las calles del Puerto en Semana Santa.

martes, 16 de febrero de 2016

AQUELLA SEMANA SANTA. PRIMERA SALIDA DE LA ORACIÓN DEL HUERTO DE VALLADOLID


El gremio de hortelanos y jardineros de la Ciudad
de Valladolid posa, en la tarde del Viernes Santo,
7 de abril de 1.939, los miembros acompañan este
paso en la Procesión General de la Pasión que se 
va a celebrar esa misma tarde. Se han constituido 
como Hermandad Penitencial, el 13 de marzo de 
ese mismo año, salen a la calle sin hábito, con sus
trajes
Imagen.- Los Hortelanos y Jardineros de
Valladolid junto al Paso de la Oración del Huerto.
Autor.- Desconocido.
Fecha.- 1.939
Fuente.- Internet


viernes, 22 de enero de 2016

AQUELLA SEMANA SANTA. PROCESIÓN EN LA PLAZA MAYOR DE MADRID

Concluída la Guerra Civil en España en 1.939,
los españoles itnentan recuperar viejas tradicciones
olvidadas a lo largo de la decada de los años treinta,
una de esas tradiciones que adquieren un gran importancia
en la España Franquista son las manifestaciones religiosas,
en especial su Semana Santa. Aquí tenemos un grupo de 
penitentes atravesando la Plaza Mayor de Madrid, 
probablemente en la tarde del Viernes o Sábado Santo,
en la Procesión del Santo Entierro, el Paso que portan
es la Vera Cruz, o la Santa Cruz con los Sudarios.
La foto fue realizado en los Años cincuenta del siglo xx

miércoles, 13 de enero de 2016

SEMANA SANTA DE AYER. PROCESIÓN DE SEMANA SANTA EN CAMPO DE CRIPTANA


Penitentes acompañando al Paso de la Flagelación
llegan a la Plaza de Campo de Criptana para el Sermón
que en la mañana del Vienes Santo allí se celebraba.

Fecha.- 1.957

lunes, 11 de enero de 2016

LOS EMPALADOS DE VALVERDE DE LA VERA DE CACERES


En la Noche del Jueves Santo, en la localidad
de Valverde de la Vera de Caceres, un penitente
sale a las calles de este pueblo extremeño, con 
los brazos en Cruz, recorriendo las estaciones del 
Vía Crucis, en el año 1.979.